Usa la jarra fría, llénala hasta debajo del pico. Purga la lanza antes y después de vaporizar (un chorro corto de vapor sin leche).
Introduce la lanza justo bajo la superficie para incorporar aire durante 2-3 segundos (suena a 'papel rasgando'), luego húndela más para calentar y arremolinar.
Objetivo: 60-65 °C. Si la jarra quema al tacto, ya te has pasado. La leche debe brillar y no tener burbujas grandes.
Golpea la jarra contra la barra y arremolínala para romper burbujas.