Usa vaso limpio y frío, mojado en agua (nunca con jabón residual: mata la espuma). Cógelo por la base, nunca por el borde.
Coloca el vaso inclinado ~45° bajo el grifo sin tocar el caño. Abre el grifo del todo — nunca a medias — y llena hasta 2/3.
Endereza el vaso poco a poco para que la caída forme la espuma. Cierra el grifo cuando la espuma sobresalga ligeramente.
Corta la espuma pasando una espátula o el mismo grifo por encima si tu grifo lo permite. Deja 2 dedos de espuma compacta.
Temperatura ideal: 4-6 °C. Sirve enseguida — la caña esperando en la barra pierde gracia en 60 segundos.